EL SALTO DEL TEQUENDAMA Lugares Embrujados por Jesus Cervantes - septiembre 1, 2026septiembre 9, 20260 La niebla en el Salto del Tequendama no es como la de cualquier otro lugar de Colombia; no cae del cielo, sube desde el abismo. Quienes transitan la antigua carretera que serpentea junto a la cascada de 157 metros dicen que la bruma espesa huele a humedad vieja y a desdicha retenida durante décadas. Sucedió a mediados de los años noventa, cuando el histórico mansión-hotel sobre el precipicio aún yacía totalmente abandonado, con sus ventanas rotas como cuencas vacías mirando hacia la nada. Mateo y dos amigos decidieron subir de madrugada desde Bogotá para fotografiar el amanecer sobre la cascada. La noche estaba extrañamente serena, silenciada por el retumbo distante y monótono del río Bogotá golpeando las rocas al fondo de la